Jueves,
26 de marzo de 2015
Psicopatología
del lenguaje del desarrollo y el trastorno cognitivo
Patologías
del Lenguaje.

Definiendo como
patología aquella rama de la medicina que trata del estudio de las enfermedades
y anormalidades del organismo, lo “patológico”, sería sinónimo de anormal. La patología del lenguaje, se refiere a los trastornos o desórdenes del lenguaje.
El especialista en
lenguaje necesita por ende, desarrollar un sentido de observación y análisis de
los síntomas, para lograr encargarse de la rehabilitación funcional de dichos
trastornos y al médico le corresponde el tratamiento orgánico de los mismos;
cada profesional es insustituible en su campo para la corrección de los
trastornos del lenguaje.
-
Causas de los trastornos del lenguaje oral: 

Las causas que generan
los trastornos lingüísticos orales, se abarcan desde diferentes perspectivas o
enfoques:
En primer término están
la etiológicas (en función de su origen / la etiología es el estudio de las
causas que originan los padecimientos) que se refieren a causas de orden
genético, neurológico o anatómico, como las malformaciones de los órganos del
habla, las deficiencias auditivas, motoras o de orden neurológico.
En segundo lugar, están
las causas funcionales (dificultades tradicionalmente consideradas de tipo
psicológico) que no afectan a la comunicación social y afectiva, pero
comprometen el aprendizaje lingüístico. Son generalmente defectos en el proceso fisiológico de los sistemas que
intervienen en la emisión de la palabra, aunque los órganos se encuentren en
perfecto estado.
Alteraciones formales
del habla referidas a la articulación, programación fonológica y expresión
oral.
Afectan las formas
estructurales o sensoriomotoras del aparato del habla tanto de producción como
de la programación fonológica. En este
grupo se encuentra el retraso del habla, y las alteraciones audioperceptivas,
praxicomotora, articulatoria orgánica, alteración neuromotora del habla y de la
fluidez del habla.
En el retraso simple
del habla no se encuentra una causa aparente.
Se detectan una cantidad de errores articulatorios fonéticos,
prolongando el período madurativo de la adquisición de los sonidos. Sin embargo, la estructuración de la frase y
la comprensión verbal se ajustan al desarrollo.
Algunos autores definen
este tipo de retraso simple del habla como dislalia evolutiva, en donde el
niño(a) a temprana edad presenta una fuerte incidencia de errores fonológicos,
errores que van desapareciendo durante la etapa evolutiva. A los 5, 6 o 7 años, ya no se presentan.
-
Alteraciones audioperceptivas y praxicomotoras.
Las dislalias
corresponden a un trastorno en la articulación de los fonemas, o bien por
ausencia o alteración de algunos sonidos concretos o por la sustitución de
éstos por otros de forma improcedente.
Se trata de una incapacidad para pronunciar correctamente ciertos
fonemas o grupos de fonemas.
Se puede hablar de
dislalia a partir de los 4 años de edad, que es cuando estadísticamente, la
mayoría de los niños(as) presentan una correcta articulación de los
fonemas. Ya a esta edad el niño(a) debe
contar con la capacidad suficiente para unir las gnosias auditivas a las
praxias fonéticas y captar la relación significativa que tienen unas con
otras. Cuando dichas habilidades no se
producen, surge la dislalia funcional auditiva y la dislalia funcional práxica
o praxicomotora.

La
dislalia funcional auditiva. Su causa funcional no está determinada de
manera evidente. Algunos autores la
clasifican también como dislalia fonológica, ya que el niño(a) es capaz de
articular el fonema de forma aislada, pero dentro de la palabra no los utiliza
en el lugar correspondiente, debido a que no los tiene bien conceptualizados,
por lo que el proceso de aprendizaje de los sonidos se ve alterado, es decir,
todo varía en función de la posición del sonido y de la amplitud de la palabra;
estas dificultades afectan también el lenguaje oral interno por lo que los
procesos semánticos, la lectura oral y la lectura comprensiva se verán
alterados.
La
dislalia funcional práxica. Es una alteración fonética que afecta a la
ejecución motriz o producción del habla por una incoordinación de los
movimientos bucoarticulatorios o por los malos hábitos adquiridos. Su causa no está determinada de forma
evidente.
Contrario a la dislalia
funcional auditiva, el niño(a) tiene conceptualizado el fonema, pero no puede
articularlo debido a la dificultad de producción. Asimismo, no presenta dificultad en el
lenguaje interno, ni en los procesos semánticos, ni en la discriminación
auditiva, ni en la lectura silenciosa o comprensiva. Algunos autores la denominan también como
dislalia fonética.
-
Alteración articulatoria orgánica. 

Es un trastorno en la
producción oral producida por una causa anatómica y/o fisiológica de los
órganos periféricos articulatorios, de origen no neurológico. A este tipo de alteraciones se les tiende a
llamar disglosia. La causa puede ser
variada, y se puede ubicar en los diferentes órganos responsables de la
articulación del habla.
Hay diferentes tipos de
disglosia clasificados en función de
las características anatomofisiológicas de los órganos periféricos del habla
afectados: disglosia labial, disglosia lingual, disglosia palatina, disglosia
mandibular, disglosia dental y disglosia por obstrucción nasal. Se da un defecto
en la sintaxis y en la calidad de
expresión verbal.
Los trastornos del
lenguaje ocasionados por la dispraxia o
apraxia constituyen una disfunción entre los trastornos propiamente
motrices de la disartria y los de la afasia.
La persona con apraxia o dispraxia se esfuerza por organizar las
posturas articulatorias correctas y las secuencias de las mismas cuando desea
hablar, pero no puede o le es difícil organizar los fonemas o las palabras.
-
Alteración de la fluidez del habla.
Se relaciona con el
déficit específico del ritmo y del tipo de fluidez del habla, se perciben en
distintas situaciones ocasionando serias consecuencias en la comunicación y en
la interacción con el ambiente que le rodea.
- Alteraciones de la fonación que afectan la voz. 

Este tipo de
alteraciones sobreviene a una alteración orgánica o a una incoordinación de los
músculos respiratorios, laríngeos y de las cavidades de resonancia que
intervienen en el acto vocal y se conocen como disfonías o alteraciones de la
fonación, habitualmente ligadas a un uso incorrecto de la voz.
La mayoría de los
autores coinciden en dividirlas, en dos grandes grupos: disfonías orgánicas y
disfonías funcionales. Las disfonías
son defectos de la voz debido a perturbaciones orgánicas o funcionales de las
cuerdas vocales o a respiración defectuosa.
-
Las disfonías orgánicas: presentan una patología visible y
tienen un componente anatómico o neurológico, importante en forma de tumores,
problemas vasculares, paresias de cuerda vocal, síndrome bulbar, parkinson,
lesiones neuronales.
-
Las disfonías funcionales: se caracterizan por una
utilización defectuosa del órgano vocal a causa del círculo vicioso del
sobreesfuerzo vocal, por un abuso o agotamiento del mecanismo vocal, lo que
puede llevar a la aparición de alteraciones orgánicas tales como nódulos,
edemas, pólipos y otros.
-
Alteraciones del contenido del lenguaje referidas a la integración de las
estructuras comunicativas del lenguaje.
Son alteraciones que
afectan a la recepción, significación y elaboración del lenguaje.
Retraso
evolutivo del lenguaje o retraso simple del lenguaje. Se trata de una disfunción del lenguaje de
tipo evolutivo con desfase cronológico. Aparece en niños en los que no se
encuentran alteraciones de tipo intelectual, relacional, motriz o sensorial,
aunque afecta a más de un módulo del lenguaje, en especial a la fonología y a
la sintaxis. Lo más normal es que se
presente como una insuficiencia del aspecto lingüístico a nivel expresivo,
comprensivo y articulatorio.
El retraso simple se da
en niños que no presentan, por lo tanto, ningún tipo de patología. Pero que por
cualquier circunstancia tardan más tiempo en alcanzar la comprensión del
lenguaje. Parece que se da más en niños con bilingüismo.
Algunas de las
características que presentan los niños están relacionadas con dificultades en
la comprensión de órdenes sencillas, poseen un escaso vocabulario, presentan
dificultades en la lateralización y una escasa función lúdica del lenguaje.
-
Alteración de la elaboración del lenguaje.
En las alteraciones de las estructuras del
desarrollo del lenguaje se encuentran diferentes grados de afectación, siendo
la disfasia infantil congénita, conocida con el nombre de afasia infantil
congénita, afasia del desarrollo, sordera congénita, sordera verbal o
audiomudez; presentándose como una perturbación severa o grave de la
elaboración del lenguaje.
Se relacionan con una
inadecuada y retrasada adquisición de lenguaje en ausencia de deficiencia
mental, pérdida auditiva, problemas emocionales-sociales y deprivación
medio-ambiental grave. Se aplica a aquellos niños que presentan un trastorno
severo del lenguaje, tanto en la compresión como en la producción. Se
caracterizan por déficit a nivel de comprensión, procesamiento y uso del
lenguaje. Suele asociarse a otro tipo de trastornos como atención dispersa y
aislamiento.
Disfasia
expresiva: si la expresión está afectada, el primer lenguaje
no aparece hasta los 5 0 6 años o en algunos casos no aparece nunca. Cuando lo
hace se limita a la producción de algunas palabras, generalmente
incomprensibles para los no familiares y no se observa elaboración espontánea
de enunciados que combinen varias palabras.
Disfasia
comprensiva o receptiva: si la comprensión está afectada,
las dificultades de decodificación son mínimas fonológicamente y aparecen
problemas para comprender el sentido de las frases complejas e ideas
abstractas, lo que da lugar a respuestas fuera del contexto de las preguntas,
por falta de comprensión de las mismas. 

Si la expresión y la
comprensión están afectadas, el lenguaje es casi nulo. El niño presta muy poca
atención a los sonidos en general y su expresión se limita habitualmente a
gritos y a una jerga entonativa que acompaña sus gestos y mímica natural.
-
Alteración neuromotora del lenguaje
Se hace mención a la
afasia infantil adquirida, la cual es la pérdida total o parcial de la
capacidad de formulación, de expresión y/o compresión de los signos del
lenguaje, producida por una lesión cerebral adquirida ya sea por traumatismos
craneales, tumor o infección y se
localiza generalmente en la corteza cerebral que rodea la fisura de Rolando del
hemisferio izquierdo. Se dice que un niño adquiere la afasia infantil, entre
los 2 a 15 años de edad.
-
Alteración de la comunicación
Este tipo de alteración
conlleva a un mutismo electivo; considerándose éste como un rechazo persistente
a hablar en una o más situaciones sociales, a pesar de la capacidad para hablar
y comprender el lenguaje hablado. La situación más frecuente es que el niño(a)
habla con sus padres pero se rehúsa con personas extrañas. Sólo se puede hablar
de mutismo cuando persiste más allá de los 6 años de edad y produce trastornos
escolares.
-
Alteraciones del desarrollo global del lenguaje
Las limitaciones del
desarrollo intelectual repercutirán el ritmo del desarrollo global. El retraso
mental presenta déficit en múltiples áreas de su desarrollo, estando entre
ellas el área específica de las habilidades de la comunicación, tanto verbal
como no verbal. En cuanto a los aspectos lingüísticos (fonológico,
morfosintáctico, semántico y pragmático) el niño(a) progresa de forma
lenta y desigual.
-
Alteraciones de la audición referidas a las pérdidas auditivas.
Son aquellas
alteraciones que afectan a la recepción auditiva, debido a una disminución o
pérdida grave de la audición.
-
Pérdidas auditivas
Un elemento fundamental
en la elaboración del lenguaje es la percepción auditiva, siendo necesaria para
conseguir una correcta audición. Por ello la dislalia audiógena, o alteración en
la articulación debido a una audición deficiente, ya sea por repetidas otitis
medias, resfriados continuos o malas condiciones higiénicas puede provocar
problemas de articulación, cierta deformidad en la emisión de la voz y en el
ritmo de la palabra y una pobreza en las habilidades lingüísticas.

Mientras que la
sordera, o pérdida auditiva de diversos tipos y grados de afectación, ocasiona
graves problemas en el lenguaje oral, debido a la dificultad o imposibilidad de
acceder al código lingüístico.
Una vez identificadas,
clasificadas y descritas las principales alteraciones del lenguaje oral, es imprescindible una adecuada evaluación
profesional (especialista en lenguaje)
que permita puntualizar claramente la patología, con el fin de brindar
la intervención más adecuada en tiempo y forma.
La
disartria, o alteración de la actividad articulatoria de las
unidades fonéticas, puede ser de origen variado dentro del trastorno
neurológico, dándose igualmente desde el nacimiento como consecuencia de
enfermedad o accidente posterior que desencadena la lesión cerebral. Es aquel
defecto de la articulación originado por lesiones en el neuroeje.
La persona disartrica
puede manifestar problemas de respiración, fonación, articulación, resonancia,
ritmo y de prosodia. La disartria se
presenta más frecuentemente en los niños a los que se ha diagnosticado una
parálisis cerebral.
La
anartria es la ausencia del habla por pérdida severa de la
función motriz de la musculatura bucofacial; laringe, faringe, velo del
paladar, lengua y cara no consiguen efectuar su función para articular los
fonemas del habla. El habla no progresa debido a la severidad de la
implicación motora y oral. Es la falta
total de la articulación oral.
Difluencias:
se considera como una alteración propia de la disfemia o tipos de tartamudez.
La disfemia constituye la principal preocupación de las difluencias
verbales. Suele aparecer entre los tres
años de edad cuando el niño pasa de la fase simple a formular oraciones más
largas. Se caracteriza por
interrupciones bruscas, bloqueos y espasmos musculares que afectan con distinta
intensidad la coordinación fono-respiratoria y a los movimientos
articulatorios. Es fundamentalmente un
desorden del lenguaje y tics debidos a psiconeurosis.
Habla no fluida o falta
de fluidez: es una dificultad o alteración que ocurre durante el acto temporal
de hablar o en aquellos niños(as) con trastornos severos fonológicos y/o del
lenguaje.
TRASTORNOS
COGNITIVOS
Es la alteración de las
funciones cognitivas, tales como memoria, orientación, lenguaje, atención,
aprendizaje, conducta, etc., que afecta a la actividad y a las relaciones
sociales de quien lo padece.
Las funciones
cognitivas son las encargadas de que podamos pensar, percibir y actuar. Así
que, si estas funciones están alteradas, también lo estará el comportamiento de
la persona que lo sufre y hará o dirá cosas totalmente inusuales.
Diferentes grados de alteración cognitiva
El grado de alteración
es un aspecto muy importante a tener en cuenta para diagnosticar la posibilidad
de rehabilitación del paciente.
Por lo general la
padecen personas mayores o personas que empiezan a desarrollar otra enfermedad,
en la que pueden aparecer síntomas de pérdida de facultades cognitivas.
Aunque no es necesario
que aparezcan estos síntomas para diagnosticar enfermedades como Parkinson,
Alzheimer, alcoholismo, esclerosis múltiple, deterioro motriz, etc. Sin embargo
suelen estar presentes y suelen variar según la intensidad y gravedad.
Según
el grado de alteración diferenciamos:
-
Trastorno de las funciones cognitivas asociado con la edad.

Se refiere a fallos normales en las funciones
cognitivas relacionados con el envejecimiento, fallos en la memoria, atención,
leguaje, etc. Estas funciones no están lo suficientemente alteradas como para
que se considere un problema de trastorno cognitivo. Se trata más bien de
trastornos propios de la edad.
-
Deterioro cognitivo leve
Hay cierto grado de deterioro de alguna de las
funciones cognitivas, pero no lo suficiente como para que necesiten la ayuda de
los demás, pueden valerse por sí solos, continúan siendo autónomos pero
necesitan realizar ejercicios o rehabilitación para intentar frenar el
deterioro.
-
Deterioro cognitivo demencial
Cuando se producen altos niveles de deterioro.
Se trata de personas dependientes que necesitan tratamiento farmacológico
además de tratamiento psicológico o psiquiátrico.

BIBLIOGRAFIA
http://www.psicopedagogia.com/patologias-lenguaje
Autor: Licda. Natalia
Calderón Astorga
Certificado de
Publicación
Licda. Natalia Calderón
Astorga. M.Sc.
Especialista en
Dificultades del Aprendizaje.
Terapeuta de Lenguaje
Oral y Escrita.
Licenciada en Educación
Especial.
Licenciada en I y II ciclo.
Dª. Trinidad Aparicio
Pérez
Psicóloga. Especialista
en infancia y adolescencia.
Granada. Última actualización: 25/08/2009 13:06
http://patologiasdellenguaje1.blogspot.com/2012/04/patologias-del-lenguaje.html.
[CONSULTADO: Domingo, 15 de abril de 2012]


No hay comentarios:
Publicar un comentario